Una rutina de comprobación que no se salta nada

¿Cuál es el orden correcto para revisar un décimo sin dejarse ningún premio por el camino? La respuesta corta: de menos cifras a más, y siempre hasta el final de la lista, sin detenerse en la primera coincidencia.
Un décimo puede cobrar por dos conceptos: cómo detectarlo

Un mismo décimo puede coincidir a la vez con dos tramos distintos de la lista de premios, y detectarlo exige seguir la revisión hasta el final, sin parar en la primera coincidencia que aparezca.
Revisar el número completo al final

Las cinco cifras completas, con sus ceros a la izquierda, son el único dato que certifica un premio. Revisar solo la terminación o solo el principio del número deja fuera casos que sí dan derecho a cobrar.
Cuándo pasar a mirar centenas y aproximaciones

Las centenas y las aproximaciones se revisan al final, no al principio: son categorías que dependen de los tres primeros premios, y comprobarlas antes de tenerlos claros lleva a errores fáciles de evitar con un orden distinto.
Revisar terminaciones de una y de dos cifras

Comprobar la terminación de una cifra y la de dos cifras parece el mismo gesto, pero cambian la probabilidad de acierto, el importe y hasta el orden en que conviene mirarlas dentro de la lista.
Empezar por la última cifra y no por el primer premio

Alguien saca un décimo de un cajón y busca directamente el gordo en el listado. A los pocos segundos sabe que no ha tocado el primero, pero todavía puede tener premio: ha mirado justo donde menos probabilidades había.
El orden más eficiente para revisar un décimo

Revisar un décimo entero cifra a cifra desde el principio es la forma más lenta de comprobarlo. Existe un orden que reduce el tiempo de forma notable, y que además coincide con cómo está organizado el propio cuadro de premios.
